jueves, 15 de agosto de 2013


"A Allende le gustaban bonitas..." 
Entre puros reconocimientos, "La Payita" fue cremada en Cementerio General 

Miria Contreras, ex secretaria privada de Salvador Allende, fue cremada en medio de la emocionada despedida de un centenar de familiares y amigos.(Foto: Víctor Ulloa)
Miria Contreras, "La Payita", fue reconocida ayer por sus más cercanos como una mujer excepcional, que luchó hasta el final por sus ideas y que cuando el 11 de septiembre de 1973 debió apechugar desde su puesto de secretaria personal del Presidente Salvador Allende, permaneció junto a él pese a que éste le pedía que se fuera del bombardeado palacio.
Un cáncer apagó el viernes su vida, a los 74 años, y sus restos fueron llevado al Museo de la Solidaridad "Salvador Allende", donde se realizó el velatorio.



Allí, el Premio Nacional de Literatura 2002, Volodia Teitelboim, sostuvo que La Payita es una página de la historia. "Ella nunca buscó la notoriedad, fue siempre discreta, profunda, trabajadora, de grandes ideales. Creyó que el país podía cambiar".
Agregó que estuvo siempre junto al Chicho, "trabajó con él, pagó caro por esa fidelidad, por el amor a Chile, con la muerte de su amigo Salvador y de su hijo". Efectivamente, el mismo día de la caída de la Unidad Popular, uno de sus tres hijos, Enrique Ropert, de 20 años, fue detenido junto a miembros del GAP (Grupo de Amigos del Presidente). Su cuerpo apareció días después baleado en la ribera del Río Mapocho. Por esta causa, la propia Payita interpuso la querella número 72 en contra de Augusto Pinochet.

"Preciosa mujer"

Al mediodía de ayer sus restos fueron llevados al Crematorio del Cementerio General, en medio de los aplausos de un centenar de personas que llegaron al lugar.
Carmen Lazo, la conocida "Negra", dijo que "la Payita era una preciosa mujer", pese a que según ella más de alguna vez fue arrastrada por el suelo, sin consideración de su familia y de sus hijos.
Destacó de Miria Contreras que "ella tuvo un valor que muchos hombres en el momento mismo de los quiubos no tuvieron".
La "Negra" hizo memoria de su vieja amistad con Allende y recordó que el ex mandatario sabía defender a las personas, sobre todo cuando eran mujeres, "porque a Salvador le gustaban las bonitas".
Max Marambio, ex hombre fuerte del GAP, ahora empresario y asesor directo del líder cubano Fidel Castro, ayudó a La Payita cuando se fue al exilio en la isla caribeña. La calificó como "la única" que permaneció con Allende, "siempre intachable y generosa".
Isidro García, también ex GAP, dijo que "era una persona que compartía mucho con el Presidente", así como también "se preocupaba mucho por nosotros".
El "11", García estaba en su puesto en el Ministerio de Obras Públicas y se enteró que La Payita estuvo en todo momento cuidando la seguridad presidencial.
Del hijo fallecido de Miria Contreras, dijo que "era un muchacho tranquilo que ese día bajó de El Cañaveral (casa presidencial) y fue detenido".
El hijo de Miria Contreras, Max Ropert, a nombre de su hermana Isabel, la despidió como una mujer "siempre austera, siempre en silencio", pese a que veces no fue reconocida.
Denisse Pascal Allende, hija de Laura Allende, hermana del ex mandatario, indicó ante los presentes que ella la sintió siempre como parte de la familia, "siempre cuidándonos".

También asistieron al último adiós el senador socialista Ricardo Núñez y el ministro de Salud, Osvaldo Artaza, quien sólo dijo que estaba presente porque conocía a la familia.

MUERTE DE MIRIAN CONTRERAS

SANTIAGO.- A las 12:30 horas falleció, en su residencia, Miriam Contreras, quien fuera durante largos años la secretaria privada del Presidente Salvador Allende, hasta el levantamiento militar del 11 de septiembre de 1973.

Nació en Taltal en 1928. Casada con Enrique Ropert, tuvo tres hijos: Isabel, Enrique y Max.

Los restos de "La Payita", como era conocida, serán trasladados esta tarde al Museo Salvador Allende (Herrera 316, esquina Compañía), donde se realizará el velorio desde las 20:00 horas ininterrumpidamente hasta las 11:30 de mañana. 

En tanto, sus funerales serán a las 12:30, en el Crematorio del Cementerio General. 14 a 16 PM.

Miria Contreras permaneció en La Moneda durante el bombardeo del 11 de septiembre de 1973, hasta que el ex Mandatario ordenó a las mujeres abandonar el palacio.

"La Payita" salió con sus compañeras por la calle Morandé 80, bajo la severa vigilancia de un destacamento de soldados. 

Uno de los relatos de esa época dice que uno de los militares exigió a "La Payita" sacarse la chaqueta que tenía puesta, procediendo luego a romper un papel que había en su interior sin escuchar a la secretaria de Allende que le grita que no lo haga pues se trata del Acta de la Independencia.

Miria Contreras logró burlar la vigilancia militar, ayudada por el doctor Jaime 
Puccio, siendo enviada a la Posta Central desde donde pudo alcanzar el 
asilo en la embajada de Cuba, refugiándose luego en ese país donde trabajó en la aerolínea castrista en La Habana.

"La Payita" trató siempre de mantenerse en el anonimato. Sin embargo, rompió si silencio luego del golpe militar al presentar una querella criminal en contra de Pinochet por alegada responsabilidad en la muerte de su hijo Enrique Ropert, de 20 años, estudiante de economía de la Universidad de Chile, cuyo cuerpo sin vida apareció a fines de septiembre de 1973 junto al de otras personas en las riberas del Río Mapocho. 
Carta de la Payita a la hija de Allende
"QUÉ GRAN GENERAL ERA TU PADRE"
En una larga misiva, Miria Contreras, la Payita, le relata a la hija de Salvador Allende lo ocurrido en Chile tras el golpe militar. La cruenta narración entrega un listado de hechos que, sin duda, reflejan el clima de vilencia que se vivía en el país y la cercanía que había entre ambas mujeres. En una parte de la carta, la Payita le dice: "Qué gran general era tu padre. Si hubieses oído cómo daba las órdenes y con que tranquilidad y valentía hacía frente a los acontecimientos. Todos estábamos admirados. Él dirigió toda la operación bazooka y cuando le voló la parte superior al tanque fue su mejor momento".





Querida Tati 
:
Han pasado ya dos meses desde aquel terrorífico día, pero para mí han sido como años. No sé si estás enterada de la muerte de mi hijo Enrique . A él juntocon Bruno  y los otros compañeros del GAP que venían conmigo desde Cañaveral a La Moneda me los tomaron prisioneros en la Intendencia, y a pesar de todos los esfuerzos que hicimos para que los libertaran, fue imposible, pues ya en esos momentos Mendoza  se había apropiado de la radio y tomaba el mando de Carabineros. Todavía no me explico cómo fue que me dejaron correr hacia el garage para llamar pidiendo ayuda. Cuando corrí a la puerta de calle Moneda venía llegando el edecán Grez , a quien le pedí que me acompañara a la Intendencia, pero no quiso hacerlo (Hoy está de edecán de Merino). Tampoco pudo hacer nada el general Sepúlveda  y tu padre le pidió al Gral. Urrutia  que fuera personalmente a tratar de sacarlos, pero fue imposible. Días después supe que desde ahí los habían trasladado al garage del subterráneo de la Plaza de la Constitución para trasladarlos después al Estadio Chile. En una de las casas en que me alojaron durante el primer mes, supe por uno de los vecinos, un médico que también estuvo detenido allí -el pobre estaba bastante mal, casi trastornado por todo lo que le había tocado ver allí-, que las torturas y brutalidades que le hicieron a un grupo del GAP ahí presente eran algo horrendo. Isabel  me escribió contándome que Enriquito había muerto peleando (tenía 3 balazos), pues algunos habían podido arrancarse de la Intendencia. Ojalá que así haya sido, pero casi estoy cierta de que lo mataron en el Estadio junto con los demás. A Max  yo lo había dejado en Tomás Moro para que ayudara en la defensa allí. Menos mal que Rubén lo vio cuando ya todos se iban y lo alcanzó a sacar.
Algunos amigos lo estuvieron escondiendo durante más de un mes, hasta que un tío lo metió a la Embajada Francesa, donde está esperando el salvoconducto para salir. Yo creí que eso resultaría luego, pero parece que han puesto muchos inconvenientes. Isabel no quiere de ninguna manera irse, dice que su obligación es quedarse aquí. Les han allanado el departamento varias veces y les robaron todo. Hacían grandes bultos y les ponían el título de "Allende", para explicar a los vecinos que eran armas que sacaban de allí. Esto lo supe también por una de las personas que me alojó y que tenía unos amigos en el mismo edificio. No alcanzaron a salvar casi nada, apenas la guagua. A Enrique padre  lo llevaron al Estadio Nacional y después lo trasladaron a la Cárcel pública. Le quitaron todo, hasta la camioneta. La acusación peor es por el taller de Las Cañas, donde encontraron el túnel con todos sus accesorios. Nosotros no hicimos nunca ningún recibo de arriendo. Si yo supiera a ciencia cierta que entregándome lo dejarían en libertad y lo mismo con mis hijos&, pero con ellos es imposible esperar una cosa así, pues lo único que quieren es exterminarnos a todos. A mí me quieren para poder inventar las historias más extravagantes; están convencidos que sé donde están o que tengo millones de dólares que, según ellos, robó la UP.
Esta semana salieron como 600 detenidos del Estadio Nacional y fueron trasladados a la Oficina Salitrera Chacabuco (110 kilómetros al interior de Antofagasta). Entre ellos iba Manuel Cabieses ; otros han sido llevados a Pisagua y a la Isla Quiriquina, y otros serán llevados a la isla Santa María. En Iquique fusilaron a tu amigo Freddy Taberna . Arnoldo Camú .. murió en una balacera con los tiras en la calle. Cada día aparece una lista en los diarios de 5 a 10 extremistas a quienes se les aplicó la ley de la fuga. Los allanamientos han sido monstruosos, especialmente porque el objetivo que persiguen es amedrentar a la gente para que no nos ayude. Gente buenísima con deseos de cooperar, no pegaban ni un pestañeo durante las noches en que se me ocurría llegar cerca del toque de queda (para que no me fueran a dejar en la calle). Lo peor era que tampoco me dejaban dormir a mí. A la gente que me alojó, salvo a tres, no los había visto nunca en mi vida, pero la persona que me conectó era masón, de la misma logia de tu padre, y por cariño y respeto a él se hizo cargo de mí llevándome todas las noches a un lugar distinto para que no me ubicaran. Al fin, cuando ya no teníamos donde hacerlo, empezó a tratar de conseguirme una embajada. Menos mal que Isabel pudo hacer el contacto, de modo que ya debes imaginarte dónde estoy. La idea es que nadie me ubique, así que no me dejan ni asomar la nariz. Acuérdate lo que sufría con el toque de queda, imagínate como será esto. No sé cuántos meses durará. Dile a la Chica  que he estado varias veces con Eugenio  y que hemos compartido dormitorio. Tratamos de acompañarnos y consolarnos mutuamente. Les echa mucho de menos, pero está tranquilo de saberlos bien. Mitzi  se asiló. Estaba muy metida, pues no sólo tenía su JAP, de modo que los comunistas la escondieron, pero la allanaron varias veces. Además, la muerte de Enriquito terminó con su resistencia. Tú sabes que quería a mis hijos igual como a los propios. Ojalá si puede salir la ayudes y le busques la forma de que pueda seguir ayudando desde fuera o alguna forma de volver. No olvides que de todas nosotras, las hermanas, ella es la mejor.
Toda esta explicación como prólogo es para que conozcas mi estado de ánimo. Trato de seguir adelante y sacar fuerzas de mi flaqueza. Es difícil, pero lo conseguiré. El sábado de tu cumpleaños, tu padre se reunió al almuerzo con el Gral. Prats y Flores  hasta las 8 PM. y me hizo citar para el domingo a las 10:30 al PC, y a las 12 del día a Pinochet y a Urbina  ( me hizo pedirles que fueran de civil) en Tomás Moro. La noche del sábado hizo ir a Bartulín  a buscar un documento a casa de Adonis Sepúlveda  con el resultado de las reuniones que desde el jueves tenía la U.P. con el objeto de votar por

El golpe de Estado  

Artículos principales: Golpe de Estado en Chile de 1973 y Muerte de Salvador Allende.

Soldados en una calle de Santiago, el 11 de septiembre de 1973.
El 11 de septiembre de 1973 las fuerzas armadas realizan un golpe de Estado contra Allende. Contreras, que estaba en El Cañaveral, tras saber de la noticia fue con su hijo Enrique (en ese entonces de 20 años, estudiante de economía de la Universidad de Chile), a La Moneda, lugar en donde los golpistas lo tomaron preso, mientras ella lograba arrancar para entrar al palacio, donde fue una de las últimas personas que vio a Allende con vida antes del bombardeo, momento en fue llevada a un subterráneo del edificio.
La versión más difundida señala que Allende, al comenzar a quemarse el salón Carrera del palacio, le entregó a Contreras el Acta de Independencia de Chile original. Cuando la "Payita", junto a otros sobrevivientes del bombardeo a La Moneda, abandonaron el edificio por la entrada de calle Morandé 80, fueron detenidos por soldados. Uno de éstos le exigió sacarse la chaqueta que tenía puesta, procediendo a romper un "papel viejo" que tenía en su interior, sin escuchar sus advertencias; ella le había señalado que no lo hicera, pues se trataba del Acta de la Independencia de Chile.
El 19 de septiembre el cuerpo de su hijo fue hallado muerto a orillas del río Mapocho. El funeral de Enrique Ropert Contreras se realizó el 3 de octubre, y su padre no pudo asistir pues estaba detenido en el Estadio Nacional.
Juventud  Hija de un prohombre del Partido Radical la Payita nació en taltal en 1928, y se trasladó a santiago  en su niñez , para estudiar en un internado de monjas. Se casó con Enrique Ropert Gallet en 1950, con quien tuvo tres hijos, Isabel, Enrique y Max


Secretaria de Allende  

Durante la década de 1950 los Ropert Contreras se hicieron amigos del matrimonio compuesto por el político Salvador Allende y Hortensia Bussi, quienes eran sus vecinos en la comuna de Providencia. En 1960 "Payita" (conocida así desde la infancia por no poder pronunciar la palabra playita) comenzó a trabajar como secretaria personal de Allende, y al poco tiempo se convirtió en su amante.

En 1970 Salvador Allende ganó la elección presidencial, y la "Payita" se trasladó en su calidad de secretaria del presidente al Palacio de La Moneda. En ese intertanto se separó de Ropert, y se fue a vivir a El Cañaveral, siendo su la casa la residencia del presidente durante los fines de semana. El matrimonio Allende Bussi tampoco iba por buen camino, y según algunos, la cercana relación con la "Payita" hizo al presidente pensar en la separación. A pesar de ello, Contreras y la primera dama supieron manejar su tensa relación evitando ser objeto de disputas públicas, aunque entre la ciudadanía abundaban las bromas por la relación extra marital del presidente con su secretaria